Todo en la vida es de sentido común para algunas personas y este fenómeno sucede mucho más en el mundo de marketing. El problema es que no tenemos tiempo ni experiencia para saber sacar el máximo provecho a lo común. Un ejemplo, todo el mundo al que preguntes sabrá decirte 10 o 12 cosas que pueden hacer que una cafetería aumente sus ventas. Cuando les dices que hay poco dinero para gastar, la cifra se reducirá a la mitad e incluso menos y ya cuando les digas que lo tiene que llevar a cabo, casi todos se quedarán mudos o te darán ideas muy vagas de cómo hacerlo.